¿Cuáles son los requisitos para la apertura de un centro Grávida?

Contar con la aprobación del Obispo y al menos dos voluntarios acreditados en jornadas que, según los Estatutos de Grávida, asuman la responsabilidad de promover y motivar agentes orientándolos hacia la capacitación específica. Se recomienda solicitar desde un comienzo la designación de un sacerdote asesor para la orientación espiritual del servicio. En esta etapa de conformación del centro, los casos que se atiendan solamente podrán estar a cargo de los voluntarios acreditados.

La promoción, defensa y cuidado de la vida concebida y la valorización de la maternidad, constituyen el objetivo central de la acción pastoral que Grávida realiza como servicio eclesial en distintas comunidades de nuestro país.

El servicio fue iniciado en el año 1989 por el entonces Director del Instituto para el Matrimonio y la Familia de la diócesis de San Isidro, Prof. Juan Martín Reddel. Mediante un programa formativo para la capacitación de agentes voluntarios dispuestos a llevar adelante esta tarea en defensa de la vida, Grávida extiende su servicio a la ciudad de San Pedro, donde actualmente se encuentra su sede central, para luego abrir nuevos centros en las ciudades de Colón, San Nicolás y más recientemente en proceso de apertura en Rosario y Santa Fe.

La modalidad de su servicio manifiesta de forma explícita como desde la atención, el acompañamiento y la promoción integral de la mujer-madre en dificultad y/o en riesgo con su embarazo, es posible no sólo revertir la decisión de recurrir al aborto, sino también alentar, reconocer y valorizar la maternidad y la paternidad para el cuidado responsable de la vida del niño concebido, durante la gestación y después del nacimiento.

Su misión tiene como fin despertar una conciencia social de respeto de la dignidad de la vida humana y la responsabilidad ineludible para su cuidado, promoviendo su valor sagrado e inviolable, cualquiera sea la circunstancia adversa en que la vida del niño haya sido concebida.

El servicio está centrado en la atención de la mujer, adolescentes y jóvenes, madres y embarazadas, como primera depositaria de la vida concebida. También ofrece su atención a los padres, familiares y a toda persona involucrada en un posible aborto o bien en búsqueda de orientación, para que reciban un claro testimonio de reconocimiento y valorización de su propia vida orientado a alentar el reconocimiento, valorización y protección del niño concebido.

Los voluntarios de Grávida manifiestan su compromiso incondicional con la vida, saliendo al encuentro de la madre en dificultad para ofrecerle un espacio de acogida y escucha, de amor y contención que les permita asumir su embarazo, acoger y cuidar la vida de su hijo y proyectar un modelo posible de familia como el ámbito ideal para el sano desarrollo de la vida. El servicio está también dirigido a los adolescentes y jóvenes para orientarlos hacia una vivencia responsable de su sexualidad y prevenirlos sobre las consecuencias del aborto.

Mediante un servicio de guardias, una línea telefónica de atención de emergencias, visitas domiciliarias y hospitalarias, talleres formativos, de promoción integral de la madre embarazada y de contención en casos extremos (hogares maternales), y su programa de sanación pos-aborto, Grávida realiza su servicio de atención personalizada en forma simultánea e interactiva desde la difusión, prevención y formación, para animar una nueva conciencia social solidaria y comprometida con la vida.

La presencia de la Virgen María en la espiritualidad de Grávida es lo que hace que las dificultades y el aparente fracaso de la causa por la vida no nos lleve al desánimo o desaliento. El contemplar a la santísima Virgen y reconocerla como modelo e imitarla para aprender a servir como ella, constituyen el fundamento de la acciión del voluntariado. Descubrirla como Mamá y saber que salió «sin demora» al encuentro de su prima Isabel, también embarazada, para ponerse a su servicio, y aceptar que Ella es la que guía y orienta el servicio, hace que los voluntarios encuentren las fuerzas necesarias para no claudicar por estar convencidos que a la causa por la vida la protege la Madre de Dios.

«Estar junto a las madres y a las vidas concebidas en circunstancias muchas veces extremas y sumamente dolorosas, nos permiten ser testigos del maravilloso milagro del tránsito del «rechazo a la acogida» de la vida del niño en el seno materno. Por ello creemos que este milagro es posible transmitirlo a nuestra sociedad, si alentamos el servicio como una nueva forma de expresión en una renovada catequesis de la valorización y gestación de la vida humana», manifiestan sus voluntarios, animando esta modalidad pastoral de los centros de acogida a la vida como una estrategia que presenta una clara contrapropuesta en el servicio a la mentalidad anti-vida.

Grávida recibe consultas o pedidos de orientación en su sede central gravidacentral@gmail.com, las derivaciones de un caso son remitidas al centro más próximo.

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